Postura crítica

Mi obra explora el autoconocimiento desde una práctica multidisciplinaria que integra escultura, pintura, dibujo, instalación y objeto. Trabajo con estos medios como espacios de cruce entre imagen, materia y memoria, cuestionando la producción, circulación y consumo de imágenes en un contexto tecnocontemporáneo caracterizado por su saturación y fugacidad. Me interesa, particularmente, cómo este flujo constante debilita la experiencia de permanencia y afecta nuestra relación con el recuerdo.

Concibo la memoria como una acumulación dinámica de experiencias corporales, en la que el archivo se convierte en una materia activa para la construcción de nuevas narrativas visuales, entendidas materialmente en procedimientos de acumulación, categorización,  veladura, fragmentación y ensamblaje, donde la construcción de la obra funciona como una operación arqueológica para activar tensiones entre presencia y ausencia.

Busco establecer un diálogo entre el interior y el exterior, el pasado y el presente, lo visible y lo latente, haciendo de la obra un espacio de tránsito.

De manera paralela, mi trabajo investiga los límites entre lo expuesto y lo protegido, generando espacios que oscilan entre fragilidad y contención. En esta línea aparece el motivo recurrente de “La Casa” como una metáfora de la memoria: un lugar de refugio pero también de proyección psíquica, donde se condensan experiencias íntimas y se establecen vínculos con lo intangible.

Para mí, recordar no es un simple retorno al pasado, sino un acto activo de reconstrucción que permite arraigar y resignificar la experiencia en el presente.